blefaroplastia y rinoplastia

El rostro es el reflejo de nuestra forma de ser, nos permite expresar sentimientos y emociones. Sin embargo, en ocasiones puede ser motivo de inseguridad o falta de confianza si hay un elemento con el que no nos sentimos cómodos.

La rinoplastia y la blefaroplastia son dos procedimientos estéticos populares que pueden desempeñar un papel fundamental, ya que ayudan a armonizar el perfil facial. En este artículo, te contamos cómo son estas dos intervenciones: qué objetivos tienen, cuál es el tiempo de recuperación, cómo es la cirugía…

Rinoplastia: una solución para mejorar el perfil facial

La rinoplastia es una cirugía plástica que se realiza para alterar la forma y el tamaño de la nariz. Es uno de los procedimientos estéticos más comunes y tiene como objetivo mejorar, por ejemplo, la apariencia de una nariz prominente, una punta nasal caída o un dorso nasal desproporcionado. Son pequeños detalles que pueden cambiar por completo el perfil facial.

Esta intervención es diferente en cada paciente, ya que el especialista debe analizar previamente cómo es la nariz para ver cuáles son los resultados que se pueden conseguir, siempre en concordancia con las proporciones faciales del paciente.  Al equilibrar el tamaño y la forma de la nariz con otros rasgos, se puede lograr una apariencia más armoniosa.

¿Cómo puede afectar desde el punto de vista estético la nariz a nuestro rostro? una nariz demasiado grande puede hacer que otros rasgos faciales se vean pequeños en comparación, mientras que una nariz desproporcionadamente pequeña puede afectar a la simetría facial.

¿Cómo es el procedimiento?

Hay que tener en cuenta también que no se trata solo de una cirugía con fines estéticos. Muchas veces es el medio para solucionar problemas respiratorios ocasionados por la desviación del tabique nasal u otras patologías relacionadas con traumatismos o problemas congénitos.

¿Cómo se realiza esta intervención? Podemos realizar una operación abierta, mediante una pequeña incisión en la base de la nariz, o cerrada, mediante el abordaje intranasal. Además, puede realizarse con anestesia general o local con sedación profunda y tiene una duración aproximada de 3 horas.

Finalmente, respecto a la recuperación, será necesario el uso de una férula nasal durante una semana. Asimismo, las 24 horas posteriores a la operación el paciente deberá llevar los tapones nasales y aplicar frío local sobre la zona.  Si todo avanza como estaba previsto, pasado un mes la respiración volverá a ser normal y pasado un año el paciente podrá ver el resultado definitivo de su intervención.

Blefaroplastia: claves para rejuvenecer la mirada

La blefaroplastia es un procedimiento quirúrgico diseñado para rejuvenecer la apariencia de los párpados superiores e inferiores. A medida que envejecemos, los párpados pueden volverse caídos, flácidos o desarrollar bolsas de grasa debajo de los ojos, lo que puede afectar la expresión facial y la armonía general del perfil.

Gracias a esta intervención podemos rejuvenecer la apariencia de los ojos y corregir la sensación de «mirada triste o caída». Los ojos son un elemento central en el equilibrio facial y unos párpados rejuvenecidos pueden ayudar a realzar la belleza natural de la mirada y mejorar la simetría facial.

¿Cómo es el procedimiento?

¿Cómo es esta intervención? A través de una blefaroplastia podemos corregir los párpados superiores, inferiores o ambos.

La intervención del párpado superior consiste en la resección de la piel sobrante y bolsas palpebrales superiores. En este procedimiento la cicatriz se coloca en el pliegue palpebral para disimularla.

Por otro lado, la intervención del párpado inferior se puede hacer por el borde de las pestañas o bien por vía transconjuntival. En ocasiones, el paciente necesita técnicas complementarias como la cantoplastia o cantopexia, que ayudan a reposicionar los párpados con respecto al globo ocular, optimizando el resultado especialmente en pacientes con tejidos muy laxos o con pómulos vacíos.

La blefaroplastia suele realizarse con anestesia local y sedación y tiene una duración de entre una y dos horas aproximadamente. Puede ser un procedimiento ambulatorio y si todo va según lo planificado, el paciente recibirá el alta a las pocas horas de la intervención.

Durante los dos primeros días se recomienda evitar esfuerzos así como salir a la calle con gafas de sol. Sin embargo, pasada una semana ya podrán verse los resultados definitivos.

La Rinoplastia y la Blefaroplastia son dos procedimientos estéticos que ayudan a armonizar el perfil facial y mejoran la apariencia general del rostro de una persona. ¿Estás pensando en realizarte alguna de estas intervenciones? contacta con nuestro equipo, estaremos encantados de valorar tu caso y ayudarte  a conseguir los resultados que deseas.

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